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Adultos y rehabilitación neurológica

Después de un ictus, un traumatismo o una enfermedad neurológica, hablar, comprender, leer, escribir o tragar puede volverse muy difícil. Es un cambio duro para la persona y para toda la familia.

Durante mi formación en la UAB hice prácticas con pacientes neurológicos en los hospitales Vall d'Hebron y Sant Pau. Trabajo para recuperar al máximo la comunicación y la seguridad en el día a día.

Señales que pueden hacerte consultar

  • Cuesta encontrar las palabras o entender lo que dicen los demás (afasia)
  • Dificultades nuevas para leer (alexia) o escribir (agrafia)
  • Tos o atragantamientos al comer o beber (disfagia)
  • El habla se ha vuelto poco clara después de una lesión
  • El equipo médico ha recomendado logopedia al alta

Son orientativas: cada persona es diferente. Si tienes dudas, lo hablamos.

Cómo te ayudo

  • Valoración de la comunicación, la lectura, la escritura y la deglución
  • Rehabilitación con objetivos centrados en la vida diaria de la persona
  • Estrategias de comunicación para la familia y los cuidadores
  • Coordinación con el equipo médico y otros profesionales

Cómo es la primera visita

Hablamos con la persona y con quien la acompaña sobre cómo era la comunicación antes y cómo es ahora. Traed los informes médicos que tengáis. Después hago una valoración y os explico el plan de rehabilitación.

Ver cómo trabajo paso a paso

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que empezar la logopedia después de un ictus?

Sigue siempre las indicaciones de tu equipo médico. En general, iniciar la rehabilitación pronto ayuda, pero también se pueden conseguir mejoras en fases posteriores.

¿Qué es la disfagia?

Es la dificultad para tragar alimentos, líquidos o saliva. Hay que valorarla bien para comer con seguridad y evitar complicaciones.

¿La familia puede ayudar?

Mucho. Te enseñaré estrategias sencillas para que la comunicación en casa sea más fácil y menos frustrante.

Contacto

Hablemos de tu caso

La primera llamada de orientación es gratuita. Te daré el precio de la valoración y de las sesiones según el caso.

Cuéntame qué necesitas

Solo te pido lo mínimo para poder contactarte.

Teléfono o correo: con uno de los dos es suficiente.

Motivo de la consulta
¿Para quién es?
¿Cómo prefieres que te contacte?

No hace falta que incluyas informes ni datos de salud detallados: lo hablaremos en persona.